Las mejores vacaciones en la Amazonia

Amazonía
by admin
March, 21, 2017
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3 minutos
Envuelta en rumores de cabezas reducidas, anacondas devoradoras de hombres y dardos de cerbatana con punta envenenada, la sola mención de la palabra “Amazonia” evoca imágenes aterradoras, incluso en los viajeros más atrevidos.

Más allá de todo el misterio y el mito, la Amazonia ecuatoriana es dueña de uno de los lugares más amigables para la exploración de este último milagro indomable de la naturaleza: la Reserva Natural Yasuní.

Situada en el noreste de Ecuador, esta reserva protegida está a la distancia de un vuelo corto de 40 minutos desde la cosmopolita de Quito, capital ecuatoriana, o a un muy manejable recorrido de cuatro horas y media, por tierra.

Su gran extensión -que supera en tamaño al Parque Nacional del Gran Cañón y al Parque Nacional de Yellowstone en los EE.UU. - cubre casi 2.400.000 hectáreas con exuberante selva tropical.

Formando una especie de cabeza de caimán, con sus enormes fauces abiertas, esta reserva natural está limitada por dos majestuosos ríos que alimentan al legendario Amazonas.

Lo que usted descubrirá en el Yasuní Extraordinaria biodiversidad: El Yasuní es, posiblemente, el lugar más biodiverso en la tierra. Allí, el viajero amante de la aventura despertará antes de que amanezca con un coro de pájaros, los rugidos guturales de los monos aulladores y los chillidos de los monos ardilla, que saltan de rama en rama.

Al explorar la selva tropical o apreciar los bosques desde la torre de observación de su casa de campo, todas las estadísticas abstractas acerca de “mega- biodiversidad” del Yasuni cobrarán vida frente a usted. A partir de ahí, será capaz de descubrir por sí mismo, sobre el dosel del bosque primario, muchas de las 596 especies de aves de la reserva (un tercio de todas las que habitan la Amazonía).

Del mismo modo, mientras rema en su canoa, a través de arroyos de aguas negras y lagunas, se dará cuenta de que, a pesar del parque que cubre solo el 15 % de toda la cuenca del Amazonas, la reserva Yasuní es el hogar de aproximadamente un tercio de las especies de anfibios y reptiles del Amazonas. De hecho, la laberíntica reserva de ríos, lagos, arroyos y pantanos es el hogar de una cifra record de 250 tipos de anfibios y reptiles, mientras que la diversidad de peces consta de 382 especies conocidas. No se olvide de nuestros amigos acuáticos de sangre caliente, como las nutrias gigantes (¡hasta siete pies de largo!). Usted podrá recorrer lugares increíbles en este auténtico Jardín del Edén.

Asentamientos indígenas: La riqueza de la selva del Yasuní no se expresa sólo en su vida vegetal y animal. La selva está llena de una mezcla increíble de diferentes culturas indígenas, cada una con su propia lengua, historia, mitología y cultura.

Contados en unos pocos miles, los Huaorani (WAO) –cuyo nombre significa “humano” o “gente”- son los amos de este universo selvático. Mientras muchos de ellos permanecen aislados de la “civilización”, otros han estado en contacto con el mundo occidental durante décadas. Un viaje al Yasuní ofrece la oportunidad de conocer e interactuar con ellos, para aprender sobre su cultura y sus formas de vida en la selva amazónica.

!Haz que la aventura suceda!

El viaje: Para llegar al Yasuní, un touroperador especializado puede organizar su vuelo en un avión, desde Quito hasta la ciudad de Francisco de Orellana (conocida localmente como “Coca”), en el río Napo. Si se hospeda en un hotel de selva o lodge, tendrá que abordar una gran canoa de motor cubierta, y realizar un viaje de dos horas por el río.

Desde allí, los huéspedes suelen cambiarse a canoas más pequeñas, para remar por las calas de aguas negras hacia su casa de campo o lodge (el transporte motorizado no está permitido en estas calas, para no perturbar la vida silvestre). El viaje puede tomar de una a tres horas, lo que da tiempo a los visitantes parea observar nutrias de río, lechuzas, martines pescadores, hoatzins, jacamars , halcones y monos en el camino.

Lodges / Barcas: Los viajeros al Yasuní pueden experimentar un fragmento de la increíble biodiversidad de esta región, ya sea al alojarse en uno de los hoteles de la selva, a lo largo del río Napo, o al realizar un viaje a bordo de alguno de los barcos de lujo que navegan a lo largo de los afluentes importantes del río Amazonas.

Los lodges ofrecen una gama de alojamientos con diferentes grados de comodidad y acceso a los principales lugares de vida silvestre. Estos alojamientos ofrecen, generalmente, cabañas privadas, cada una con baño con agua caliente, luces eléctricas, ventiladores de techo, ventanas con mosquiteros y mosquiteros para las camas. No son los lugares más elegantes para hospedarse, pero por lo general son bastante cómodos.

Muchos de estos alojamientos en la selva son de propiedad y operados por las comunidades indígenas locales. Al alojarse en uno de estos refugios, los visitantes ayudan a promover el “turismo comunitario”, en el marco de un enfoque práctico para salvar la selva tropical y mantener a las comunidades amazónicas locales.

Otra alternativa, para aquellos que deseen explorar profundamente en el Amazonas, con todas las comodidades del hogar, son los cruceros de servicio completo, a bordo de modernas embarcaciones. Allí, los huéspedes flotantes pueden dormir con la comodidad del aire acondicionado y tomar el sol en la cubierta de su barco.

Actividades Durante la visita al Yasuní, su curiosidad y energía conducirán las actividades de cada día. Las opciones incluyen caminatas por la selva, observación de aves, pesca de pirañas, safaris fotográficos, visitas culturales a comunidades indígenas, navegación por los ríos en canoa, balsa, kayak o incluso tubing.

Aquellos que prefieren relajarse después de un día lleno de aventuras en la selva amazónica del Yasuní, pueden encontrar una hamaca y un buen libro en su lodge o en su barco, y descansar absorbiendo la energía única que la selva tiene para ofrecer.

La noche en el Yasuní alberga innumerables experiencias exclusivas para estas horas de luna. Una de las favoritas de los viajeros son los safaris con linternas, en busca de los habitantes nocturnos más tímidos de la selva: caimanes, arañas, serpientes y sapos, por nombrar sólo algunos. También es posible mirar las estrellas y disfrutar de la vista ecuatorial única de los hemisferios sur y norte, con millones de estrellas radiantes, lejos de las luces de la civilización.

 

Nuestra conclusion final
¿El veredicto? Entonces, ¿es todo esto realmente factible? Muchos querrán atestiguar el hecho un viaje al Amazonas no solo puede lograrse de manera segura y asequible, sino que una incursión al Yasuní puede ser una de las experiencias más fascinantes en la vida de una persona.
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