Conozca el Ecuador a través de seis de sus fiestas más importantes

Ambato
by admin
March, 29, 2017
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El calendario festivo de Ecuador es uno de los más diversos de América Latina.

Durante todo el año, las ciudades y pueblos del país organizan festejos con distintos motivos: desde una celebración religiosa, hasta el aniversario de sus respectivas independencias o de su creación como territorio político oficial, en el mapa del país.

Según la región, los matices son distintos. Pero muchas de las celebraciones son la mejor vitrina de la fusión de las culturas española e indígena, que se expresa en todos los ámbitos, desde la vestimenta, hasta las creencias religiosas, la música y la comida.

En los festejos no se escatima. Los trajes tradicionales, bandas, fuegos artificiales, bebidas… son parte de las celebraciones. Aquí le presentamos seis (6) de las fiestas más importantes del calendario ecuatoriano.

1.- Fiesta de las Flores y las Frutas (Ambato) Cada febrero se celebra esta fiesta que “pone de cabeza” a Ambato, una de las ciudades más importantes de la Sierra Centro del Ecuador. Uno de los actos centrales es el Desfile de la Confraternidad, que se prepara con meses de anticipación y que llena las calles de la ciudad de comparsas, coreografías y coloridos carros alegóricos, decorados con flores y frutas típicas de la región. La fiesta se celebra 40 días antes de la Semana Santa y se complementa con la elección de la Reina de la Ciudad y la bendición del pan y de las frutas.

3.- La Semana Santa Aunque no es una fiesta nacional (la Semana Santa se celebra en muchos países en el mundo), la importancia que tiene en Ecuador es muy grande, al ser un país cuya población es predominantemente católica. Esta es otra de las ocasiones en que se puede apreciar claramente el sincretismo entre lo español y lo indígena. En las ciudades se celebran multitudinarias procesiones encabezadas por la figura del Cristo crucificado y con la presencia de muchos de los personajes que desfilan en las procesiones de las ciudades españolas. Los cucuruchos (personajes cuyo origen, se dice, está en la Inquisición), los Romanos, que torturan a Jesús, las dolientes Magdalenas: todo se reproduce aunque en la piel y el rostro de mestizos e indígenas. La preparación de la fanesca, una sopa con 12 granos y bacalao también es una fusión de tradiciones y sabores. Algunos creen que fue traída como parte de la gastronomía española, pero estudios recientes ubican su nacimiento a etapas prehispánicas.

3.- El Inti Raymi Es la fiesta del Solsticio de Verano, que se celebra el 21 de junio, en la mayoría de comunidades indígenas de la Sierra, para agradecer al dios Inti (el Sol) por las cosechas y a la Pachamama (la Tierra) por bendecir y cuidar los cultivos. Se trata también de una expresión del sincretismo religioso en las comunidades andinas. Una de las expresiones de esta fiesta es el baile de los danzantes, que decoran sus cabezas con grandes tocados de espejos, plumas y lentejuelas. Y otra: la presencia del Aya Huma, ese personaje con máscara de doble rostro que encarna al protector de la madre naturaleza y poseedor de las energías espirituales de las montañas.

4.- El Paseo del Chagra Cada mes de julio en la población serrana de Machachi, se realiza el tradicional “Paseo del Chagra”. Como acto central en honor a la cantonización de Mejía, y como una muestra de la rica tradición campestre de la zona, los chagras (campesinos) de Machachi reciben a los visitantes, ataviados con ponchos, zamarros y sombreros. Así, desfilan sobre sus caballos, haciendo gala de sus habilidades como jinetes, frente a la multitud que colma las veredas, plazas y balcones de la ciudad.

5.- Fiesta del Yamor (Otavalo) Esta celebración, que tiene lugar cada mes de septiembre, es uno de los mejores ejemplos del sincretismo entre las tradiciones y creencias indígenas autóctonas y aquellas pertenecientes a la religión católica. Yamor es el nombre de una bebida tradicional de esta región del país, que se prepara con siete variedades de maíz. Pero es también la denominación de esta fiesta, que rinde homenaje tanto a la Niña María, la virgen patrona de Otavalo, como a la Madre Tierra (Allpa Mama), a la que los indígenas agradecen por las cosechas. Bailes, música, desfiles, elección de reina y los tradicionales fuegos artificiales animan esta fiesta.

6. La Mama Negra Curiosamente, esta impresionante fiesta que se celebra en la ciudad serrana de Latacunga, tiene dos fechas: la primera en el mes de septiembre, organizada gracias a los donantes de dos mercados de la ciudad; y la segunda, en noviembre, en la cual los latacungueños celebran también su independencia política. El personaje central es muy particular: es un hombre blanco, vestido y pintado como si fuera una mujer negra. Suele tratarse de alguna persona muy importante de la ciudad y cambia todos los años. Ser la Mama Negra es un honor. Cada personaje que desfila por las calles llama la atención por sus vestimentas y actitudes. Y, una vez más, son una colorida muestra de cómo los indígenas adaptaron a su cosmovisión la cultura que llegó con los colonizadores españoles.

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